La pérdida auditiva trae consigo otras dolencias

Un estudio revela que la hipoacusia contribuye a la reducción de la actividad física y al desarrollo de otros problemas de salud, como el tinnitus y las enfermedades cardíacas.

 

Según una investigación estadounidense, las personas que manifiestan pérdida auditiva padecen tinnitus y otros problemas de salud en mayor medida que las que declaran tener audición normal.

Altas probabilidades de tinnitus

El estudio se realizó a partir de datos de pérdida auditiva autodeclarada, es decir, indicada por los propios participantes. En él se hallaron tasas desproporcionadas de tinnitus y enfermedades cardíacas en todos los niveles de hipoacusia, pero más notablemente entre aquellas personas que afirmaban tener mucha dificultad o una dificultad moderada a la hora de escuchar. Según refleja el estudio, la probabilidad de aparición de tinnitus era 8,6 veces más alta entre estas personas. Además, entre los participantes que manifestaban tener pérdida auditiva, fuera del nivel que fuera, la probabilidad de que indicasen también sufrir una enfermedad cardíaca era entre 3 y 5 veces mayor.

Los participantes que declararon vivir con hipoacusia también tenían entre 2,5 y 9 veces más probabilidades de no poder realizar actividades físicas moderadas o intensas de forma semanal, dependiendo, eso sí, del grado de su pérdida auditiva.

Del total de adultos que participaron en el estudio, cerca de 1 de cada 5 afirmó tener pérdida auditiva en mayor o menor grado.

Peor salud que el año anterior

Los participantes con hipoacusia moderada o con grandes dificultades para oír consideraban que su salud había empeorado con respecto al año anterior casi 3 veces más que los participantes con audición excelente o buena.

Información sobre el estudio

El objetivo del estudio era identificar el estado de salud actual de la población adulta con hipoacusia autodeclarada en los EE.UU. y compararlo con adultos con audición excelente o buena en el país.

El estudio se realizó a partir de datos de 2014 procedentes de la encuesta nacional estadounidense de entrevistas de salud (NHIS, por sus siglas en inglés), la cual se realiza de forma presencial en los domicilios de los participantes. En esta ocasión se realizaron un total de 36.697 entrevistas basadas en un cuestionario con el fin de que los participantes informasen sobre su capacidad auditiva.

Se agrupó a los encuestados en cuatro categorías: audición excelente o buena audición; cierta dificultad para oír; dificultad moderada o mucha dificultad para oír; sordera. El grupo de audición excelente o buena se utilizó como grupo de control para los otros tres niveles de audición.

El estudio, «Estado de salud de adultos con pérdida auditiva en los Estados Unidos» (Health Status of Adults with Hearing Loss in the United States), se publicó en la revista Audiology Research.

Fuentes: www.ncbi.nlm.nih.gov y la revista Audiology Research

Los cambios de tiempo propios del otoño perjudican la salud auditiva

Durante el otoño nuestra salud auditiva puede verse afectada. Las enfermedades que podemos sufrir en los oídos se intensifican a causa de los cambios bruscos de temperatura y el comienzo de las lluvias. Las características climáticas de esta estación, con temperaturas oscilantes, viento fuerte, humedad, etc.… aumentan el riesgo de contraer resfriados y enfermedades víricas que pueden afectar a los oídos e incluso, en los casos más graves, conducir a pérdidas de audición en diferentes grados. Para evitarlo y aprender a cuidar nuestros oídos, desde Quiero Oír te explicamos cuáles son los síntomas y las patologías más comunes y cómo prevenirlas.

Como punto de partida, esas gripes y resfriados cuyo número comienza a aumentar en otoño provocan una producción elevada de mocos que se pueden acumular en los oídos y causar la inflamación de la trompa de Eustaquio, afectando a nuestra salud auditiva. Como consecuencia de la inflamación empezaremos a notar una sensación de oídos taponados y una ligera pérdida de audición. En estos primeros momentos es recomendable acudir a la consulta del especialista, quien valorará la idoneidad de prescribir un tratamiento adecuado para propiciar la expulsión de la mucosidad y recuperar el nivel habitual de audición.

Otitis media, la más común en los meses fríos

Por el contrario, si el exceso de mocos no se elimina, se puede producir una infección del canal auditivo, una otitis media, la más común en los meses fríos, que se manifiesta en forma de dolor en el oído, sensación de taponamiento, malestar general y fiebre en algunos casos. En base a la cronicidad de la infección el otorrino puede indicar la administración de antibióticos de uso oral para eliminarla.

Los niños y ancianos son quienes presentan un mayor riesgo de desarrollar otitis debido a que sus defensas son más bajas. Además, en el caso de los niños, tienen menos desarrollada la trompa de Eustaquio, lo que facilita el acceso de mucosidad y bacterias de la nariz y la garganta hacia el oído medio. Así, según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el 90% de los niños sufre al menos un episodio de otitis antes de los cinco años.

A pesar de ellos, en personas de cualquier edad las afecciones del oído pueden derivar en uno de los problemas de salud auditiva más comunes: la hipoacusia o pérdida auditiva. Sucesivos episodios de otitis o infecciones mal curadas pueden originar una deficiencia auditiva permanente que comience a afectar a la calidad de vida de las personas. De ahí la importancia de cumplir con las indicaciones de los especialistas.

Consejos de salud auditiva en otoño

Para evitar contraer un resfriado y cuidar los oídos para que no se infecten, recomendamos cumplir con las siguientes pautas de aplicación diaria:

  • Evita los cambios bruscos de temperatura, sobre todo al entrar o salir de cualquier recinto. Protege nariz y boca para impedir la entrada de aire frío.
  • Lávate bien las manos para eliminar gérmenes que puedan dar lugar a infecciones de las vías respiratorias. Una indicación que tenemos bastante asimilada a raíz de la pandemia provocada por la propagación del Covid19.
  • Reduce o elimina el consumo de tabaco. Fumar activa o pasivamente favorece la acumulación de mucosidad en la garganta.
  • Mantén una adecuada higiene de tus oídos. Seca bien tus oídos después de ducharte y elimina periódicamente el exceso de cerumen de la zona externa. Evita siempre introducir cualquier objeto que pueda dañar el canal auditivo, como los bastoncillos.
  • Si notas que aumenta el volumen de mocos, realiza lavados nasales con suero fisiológico o solución salina de forma regular para favorecer su expulsión.

Para las personas con audífonos es esencial realizar una revisión de sus dispositivos al comienzo del otoño para asegurar su adecuado funcionamiento y obtener el máximo beneficio de su uso. Esto se debe a que durante el verano los audífonos se ven expuestos a temperaturas elevadas y ambientes húmedos que pueden reducir su rendimiento. Por ello, a pesar de que se lleven al día las labores de limpieza de estos dispositivos es recomendable que sean revisados por el audioprotesista.

 

La importancia de la cera en los oídos de los más pequeños

Las falsas creencias sobre la limpieza de los oídos de los niños pueden llegar a provocarles infecciones

La delicadeza del conducto auditivo es desconocida por muchos, así como también lo es su cuidado. A consecuencia de esto, la mayoría limpiamos de manera incorrecta los oídos por culpa de falsas creencias populares sobre su higiene. Esto supone unos riesgos, especialmente en los niños, que son más vulnerables a causa de su temprana edad y de que todavía están en fase de desarrollo. Por ello, es importante saber de qué manera cuidar los oídos de los más pequeños para no provocar ningún problema de gravedad.

Se tiende a creer que la cera es una señal de mala higiene, cuando la realidad es que limpia, protege y lubrica el conducto auditivo externo, actúa como una barrera frente las infecciones e impide que se dañe el tímpano. Por norma general, no es necesario extraer la cera de los oídos de los niños, ya que al mover las mandíbulas cuando hablamos o masticamos, la cera sale al exterior del oído y, con la ducha e higiene diaria, se cae sola. Solo en el caso de exceso de cerumen en el conducto exterior, que se suele mostrar en síntomas como picor o molestias, hay que limpiar adicionalmente esa parte del oído.

Con el fin de mejorar el cuidado de los oídos de los más pequeños de la casa, Joan Francesc Horvath, responsable de audiología de Óptica & Audiología Universitaria enumera una serie de consejos para su correcta limpieza:

-En el caso de exceso de cera en el conducto exterior, es aconsejable retirarla muy cuidadosamente con una gasa, sin llegar a introducir nada dentro del oído.

-Evitar utilizar bastoncillos, los dedos o cualquier otro objeto, ya que estos vuelven a meter la cera dentro del oído y pueden arañar el conducto auditivo, producir un taponamiento, crear una infección, producir dolor e incluso pérdida de audición.

-Huir de los remedios caseros como, por ejemplo, echar un chorro de agua, que puede provocar una otitis.

-Secar bien, aunque superficialmente, los oídos al salir del baño.

-Acudir anualmente al otorrino para hacer revisiones. En caso de que el niño se queje de dolor o molestia, sensación de taponamiento o cualquier problema auditivo, acudir inmediatamente al pediatra o a un especialista.

 

Fuente: Abc

Terapia con ruido blanco

Conoce en qué consiste la terapia con ruido blanco y cómo puede ayudar a conciliar el sueño o enmascarar el zumbido producido por los acúfenos:

Qué es el ruido blanco

Cuando hablamos de ruido o sonido blanco nos referimos a un ruido constante y monótono que suma todas las frecuencias que capta el oído humano con la misma amplitud o potencia. Este ruido enmascara el sonido ambiente y provoca un estado de relajación y calma para la mente. El sonido de la radio o el televisor sin sintonizar, el silbido del aire acondicionado o las gotas de lluvia son ejemplos de ruido blanco, en el que ninguna frecuencia sobresale por encima de otra.

 

Muchas terapias de relajación utilizan el ruido blanco ya que la ciencia atribuye su efecto calmante a la capacidad de este ruido para enmascarar el resto de sonidos. Cuando se escucha ruido blanco, el oído y la corteza cerebral se saturan y el resto de sonidos no son capaces de traspasar esta barrera auditiva.

Relajación mediante el ruido blanco

En los últimos tiempos se ha extendido el uso de sonido blanco para ayudar a conciliar el sueño de bebés y niños. Esta técnica comenzó a utilizarse en las Unidades de Cuidados Intensivos de neonatales, ya que emulaba los sonidos del útero materno y ayudaba a que los bebés durmieran mejor.

El oído es el único sentido que sigue funcionando mientras dormimos, por eso, algunos sonidos con frecuencias alteradas pueden perturbar el sueño. Usando el ruido blanco, podemos conseguir enmascarar el ruido ambiente y evitar los sobresaltos. Pero existe un riesgo, y es que pueden llegar a generar cierta dependencia a la hora de dormir. Además, los bebés dejan de aprender los sonidos que quedan enmascarados y que también son importantes para su desarrollo.

 

La técnica del ruido blanco para conciliar el sueño también se utiliza en adultos que tienen problemas para dormir, ya que este tipo de ruido es capaz de ocultar otros sonidos con los que convivimos cada día, el tráfico, los vecinos… El sonido blanco posee la capacidad de tranquilizar y calmar la mente, pues son sonidos a los que el oído se acostumbra con facilidad y ayuda a evitar los sobresaltos auditivos durante el sueño.

Contraindicaciones del ruido blanco

La exposición constante a este tipo de sonido mientras se duerme provoca que las células ciliadas del oído se mantengan activas durante el sueño, que es el momento en que el organismo lleva a cabo los procesos de regeneración, según advierte el neurocientífico Seth Horowitz en el artículo publicado por BBC Mundo. Mantener activas las células del oído puede hacer que le cueste más al cuerpo regenerar la zona.

Ruido blanco como tratamiento para los acúfenos

Las personas que sufren tinnitus o acúfenos sienten un zumbido o pitido constante en sus oídos. Esta dolencia no tiene cura por el momento, pero en algunas terapias de reeducación auditiva se utiliza el ruido blanco.

 

El sonido blanco se utiliza en pacientes con acúfenos como entrenamiento y con él se pretende reeducar la vía auditiva. De esta manera, se intenta reducir el contraste del acúfeno, su sonido sobre el silencio, y corregir la sobreexcitación de la vía auditiva. Con esta técnica la persona que sufre tinnitus puede conseguir progresivamente que el zumbido pase a un segundo plano, ya que el ruido blanco se utiliza en ambos oídos de forma simultánea sin enmascarar el acúfeno.

 

Fuente: kiversal

¿Cómo afecta el uso de audífonos al vértigo y los trastornos del equilibrio?

El oído es el órgano encargado de la audición, y también contribuye a la orientación espacial y al equilibrio. Somos capaces de mantener el equilibrio a través del trabajo conjunto del oído interno, ojos, músculos, articulaciones y cerebro. 

Sin embargo, ¿qué pasa cuando tenemos pérdida auditiva? ¿Está relacionada con la aparición del vértigo, mareos y trastornos del equilibrio? ¿Cómo ayudan los audífonos?

La pérdida de audición y el vértigo 

Los trastornos del equilibrio y el vértigo pueden aparecer por diversos factores, como lesiones en la cabeza, algunos medicamentos, infecciones en el oído o problemas del oído interno. La dieta y el estilo de vida también son factores que afectan directamente en el equilibrio.

El vértigo es una sensación ficticia de que el cuerpo o el entorno están girando o en movimiento.

No debe confundirse con el mareo, que es una sensación de inestabilidad que viene acompañada de debilidad y desvanecimiento, como ocurre por ejemplo en una bajada de azúcar. 

Por su parte, la pérdida de audición ocurre como consecuencia del deterioro o lesión de una o varias partes del sistema auditivo: el oído interno, medio o externo, el nervio auditivo o los centros auditivos del cerebro. 

Para mantener el equilibrio, estos componentes trabajan constantemente y conjuntamente para detectar nuestra posición y movimientos en el espacio, enviando información al cerebro. Sin embargo, cuando una de estas partes sufre deterioro, al cerebro no le queda otra opción que recibir información sólo de los ojos, articulaciones y músculos, por lo que los datos que recopila ya no están tan completos como antes. 

Esta pérdida de efectividad se traduce en la aparición de problemas como vértigos y trastornos del equilibrio, siendo el 75% de las personas que sufren pérdida auditiva las que los padecen. Estos vértigos ocurren tanto cuando la pérdida auditiva se presenta en un solo oído, como en ambos. 

Los audífonos pueden ayudarte a mejorar el sentido del equilibrio

Un estudio realizado por la Universidad de Medicina de Washington ha concluido que recibir señales auditivas adicionales ayuda a mejorar la estabilidad y el equilibrio. En el estudio se han llevado a cabo diferentes pruebas y ejercicios de equilibrio con los audífonos encendidos y apagados, exponiendo a los participantes a ruido blanco. 

Según Timohy E. Hullar, médico y profesor de otorrinolaringología de la Universidad, los audífonos e implantes cocleares no solo hacen que la persona esté más alerta, sino que la información sonora que llega a través de los audífonos sirve como puntos de referencia auditivos para mantener el equilibrio. 

‘’Es un poco como usar los ojos para saber dónde te encuentras en el espacio. Si apagas las luces, te balancearás, más de lo que lo harías si pudieras ver. Este estudio demuestra que “abrir los oídos” también brinda información sobre el equilibrio.’’ – Timothy E. Hullar

Este hecho es particularmente beneficioso para las personas mayores, ya que con la ayuda de los audífonos reducirían el riesgo de caídas y lesiones asociadas a la falta de equilibrio.

En definitiva, los audífonos alivian los vértigos, no los causan 

Para aquellos que todavía se han quedado con la duda de si los audífonos pueden causar vértigo, la respuesta es que no. Aunque el vértigo y la audición están estrechamente ligados, los audífonos no forman parte de la ecuación, y no tienen efectos negativos, si no, todo lo contrario.

Es posible que, al empezar a utilizar audífonos por primera vez, haya un periodo de adaptación en el que durante algunas semanas tienes que acostumbrarte a los nuevos estímulos sonoros que recibes, lo que puede provocar desorientación, pero nunca experimentarás vértigos. 

Los audífonos pueden desorientar ligeramente al principio, se necesita un periodo de adaptación, que varía según la persona y el tipo de pérdida auditiva, pero no causan vértigos, sino que los alivian. 

La pérdida de audición no debe tomarse a la ligera, y siempre debe ser diagnosticada por un profesional como un audioprotesista, audiologo o un otorrinolaringólogo. Ya se trate de una pérdida de audición leve o grave, en un oído o en ambos, es esencial que acudas al médico cuanto antes. 

En Auditec contamos con gabinetes especializados en cuidar de tu salud auditiva. Puedes pedir cita para una prueba de audición totalmente gratuita. estaremos encantados de asesorarte acerca de tus opciones. 

 

 

Por cada 10 decibelios de pérdida auditiva, el riesgo de aislamiento social aumenta en más de un 50%

 

Ansiedad, aislamiento social o depresión son algunas de las consecuencias en los casos no diagnosticados ni tratados de pérdida auditiva. Los efectos negativos de las barreras comunicativas están presentes en un alto porcentaje de niños, jóvenes y adultos con pérdida auditiva

 

Uno de los principales impactos de la pérdida auditiva es la dificultad para comunicarse con los demás, lo que puede derivar en, ansiedad, aislamiento social o depresión. En concreto, algunos estudios indican que cada 10 decibelios (dB) de pérdida auditiva, el riesgo de aislamiento social, especialmente en las personas mayores, aumenta en un 52%. 

 

“Entendido el sonido desde este punto de vista biológico, la hipoacusia te aísla de la vida. Además de este sentido biológico, está el sentido social del sonido, relacionado con la música o el lenguaje. La hipoacusia aísla a quien la padece de la parte más social del ser humano. El aislamiento lleva al “ensimismamiento” donde predomina el “yo” frente al “nosotros” y de ahí a la depresión hay muy poco”, explican desde la Unidad de Otología del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.

 

Los efectos negativos de las barreras comunicativas están presentes en un alto porcentaje de las personas con hipoacusia. En el niño puede tener un impacto significativo en la vida cotidiana, en el desarrollo y en la educación. En la edad adulta afecta a la igualdad de oportunidades y genera sentimientos de soledad, impotencia y frustración pudiendo derivar en aislamiento social, ansiedad o depresión. 

 

Más edad, mayor aislamiento 

 

Con un tercio de las personas mayores de 65 años afectadas, la pérdida de audición es la tercera afección de salud crónica más frecuente en adultos mayores. Un colectivo que sufre en mayor medida las consecuencias psicosociales de la pérdida de audición.

 

“Los órganos de los sentidos conectan al individuo con el entorno y gran parte de ellos sufre una involución natural con la edad. Si al daño sensorial asociado a la edad aparece añadido un hándicap patológico, como puede ser la hipoacusia, la desconexión con el entorno se multiplica”, afirman los especialistas del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid. Además, la pérdida auditiva no tratada se relaciona con un mayor riesgo de declive cognitivo y demencia.

 

Prevenir consecuencias afectivas y sociales

 

Las personas con pérdida auditiva que logran identificar el problema tempranamente son las más beneficiadas. La detección temprana puede ayudar en la elección de un tratamiento apropiado. Para concienciar sobre la importancia de las revisiones periódicas, MED-EL ha puesto en marcha la campaña de sensibilización online Sonidos de la Naturaleza.

 

Según el equipo de Otología, “la realización de programas de cribado auditivo en población general, no solo entre las personas expuestas a ruido intenso laboral o socialmente, detectaría pacientes con pequeñas caídas en frecuencias agudas aun clínicamente asintomáticas, pero con riesgo de patología auditiva futura que, de otro modo, solo se detectarían una vez que la hipoacusia fuese manifiesta”. Con un diagnóstico y tratamiento adecuados “las ayudas auditivas suponen la reinserción del paciente sonoro al mundo del sonido y, consiguientemente, sacarlo del ostracismo al que la hipoacusia le había condenado”.

 

Los síntomas ante los que es recomendable acudir al especialista son alteraciones en la discriminación sonora, sobre todo en ambientes ruidosos o en conversaciones cruzadas; y presencia de acúfeno crónico, comúnmente descrito como un timbre o silbido en los oídos.

 

Sobre la pérdida auditiva

 

Más del 5% de la población mundial, 466 millones de personas, viven con discapacidad auditiva (432 millones de adultos y 34 millones de niños). Entre los tratamientos que recomienda la Organización Mundial de la Salud (OMS) para mejorar la comunicación cuando existe pérdida auditiva, están los implantes auditivos.

 

En España cinco de cada mil recién nacidos presentan algún grado de pérdida auditiva y uno de cada cinco de estos bebés tendrá una sordera profunda que le impedirá un desarrollo normal. Por eso, es fundamental buscar soluciones adaptadas lo más pronto posible ya que durante los primeros seis años de vida, el cerebro desarrolla la capacidad de comunicación verbal gracias a la información auditiva que recibe a través del oído.

 

Fuente: audioprotesistas.org